Vera estaba haciendo unas compras para su tía, por lo cual estaba muy aburrida. Buscando algunas cosas se encontró con una vecina, que está muy interesada en temas de los demás.
Vera, como estaba aburrida y sabía que cualquier chisme le interesaría a la vecina, señaló un viejo árbol en una esquina de la plaza.
-¿Ve aquel árbol?- le dijo Vera a la vecina.
- Sí, ¿Qué pasa con él?
-Las iniciales grabadas en él cuentan mucho más que simples iniciales de enamorados.
Vera se mordía un costado de la lengua para no reír.
-Cuentan por el barrio que una vez se había mudado una pareja joven. Eran amables con todos y parecían una pareja común.
-¿Por qué parecían?
-Jajaja, déjeme terminar- Vera tomó aire profundamente y siguió relatando - Un día el hombre salió a beber algo, lo cual era raro porque él era un hombre muy correcto. Decían que había salido porque depresivo o algo así.
-Pero aún no entiendo qué relación tiene con las iniciales en el árbol.
-Espere, todo a su tiempo- Vera volvió a mirar al árbol -Entonces su mujer fue a espiarlo, debo decir que ella era literalmente muy obsesiva con él. En el momento que se asomó a la puerta del bar la mujer agarró una botella de cerveza que estaba a su lado y se la tiró con todas sus fuerzas a la mujer que se encontraba junto a él.
-Pero, ¿A la mujer que se encontraba con él en el bar cierto?
-Sí. Continúo, tan fuerte fue el golpe con la botella, que esta se rompió en mil pedazos y se clavó en el cuerpo de la mujer, lo que le generó muchas heridas, inclusive en los ojos.
-¡Dios mío¡Qué horror!
-Pero aún esa no es la peor parte- dijo Vera con una voz muy débil - Lo peor es que con uno de los vidrios restantes de la botella, apuñaló a su marido por estar allí con esa mujer. Luego de eso, ella le quitó los ojos a su marido, los guardó en una caja de vidrio y los puso a los pies de su cama, así, él estaría todo el tiempo observando a ella sin observar a nadie más.
-Esa historia es un espanto, no me imagino a alguien que apuñale y, hasta que le saque los ojos a su propio marido- dijo la mujer muy nerviosa.
-Pues así fue. Luego la mujer se fue del pueblo pero, antes de irse, dejó las iniciales de ambos grabadas en el árbol.
Luego de eso, Vera rió y rió por la gran mentira que le había contado a su vecina.
(Profe había algunas cosas en la corrección que no estaban muy claras entonces las corregí como las había interpretado, y la última oración la agregué porque me habías pedido que aclarara a los lectores que lo que dijo Vera había sido una mentira) :)
Maria Sol Martire.