lunes, 27 de agosto de 2012

Dentro de la cueva


                                                                  Dentro de la cueva

       Eran como las dos de la mañana, estaba cansada y si rumbo a donde ir. Me preguntaba qué había pasado con los otros estudiantes, supongo que habrán seguido cada uno con su propio camino. Recuerdo  con cada detalle el accidente, fui la primera que pasó por ese estrecho puente, primero se escucharon como, unas pequeñas grietas al final del camino comenzaron a quebrarse poco a poco; Luego todos caímos gritando hasta lo más profundo de esa cueva.

         Aún sigo agitada, con el sonido de mis palpitaciones en mi garganta. Dudo que algún día pueda volver a ver la luz del sol en la mañana. Es una cueva horrible, se encuentra a unos diez metros bajo la tierra, fue encontrada por arqueólogos en busca de restos fósiles. Nuestro viaje de estudio consistía en poder observarla con todo detalle.

- ¡Hola! - ¡Necesito ayuda! - dijo una voz a lo lejos

         Estaba aterrorizada no sabía si responder o quedarme callada.

- !Hola¡ - grité amorizada. Era raro poder encontrar allí alguna señal de vida. 

- !Necesito ayuda! ¡Por favor! ¡No te voy a hacer nada! , mi pierna está trabada con  una piedra.

        Dios mío, mi compañera de viaje, nunca había estado tan feliz.

- Espera, la piedra está muy pesada necesito ayuda.

- Por favor, no se cuanto más voy a poder aguantar.

- Ya está, tu pierna está bien, solamente tiene un par de raspones.

         Ya estábamos en camino a buscar a los otros. La cueva cada vez era mas aterradora, la humedad brotaba de las paredes, en ellas se reflejaba una mínima luz que nos permitía ver bichos parecidos a pequeñas cucarachas y telarañas. Corríamos, sentíamos cómo el aliento frío recorría nuestras gargantas. A lo lejos podíamos ver cómo unos ojos resplandecían en la oscuridad. A medida que nos acercábamos se podía oír cómo eso respiraba agitadamente.

            En la cara de mi compañera era notable el temor que tenía. Al llegar, pudimos ver un animal raro y sin igual. Sus dientes afilados y sus ojos brillantes nos daban a mi compañera y a mi una sensación horripilante. El extraño animal intentó mordernos, pero nosotras pudimos esquivarlo rápidamente. Entonces, agarramos una piedra frente a nosotras y con ella pudimos ahuyentarlo.

- Mira - dijo mi compañera.

- Dios mio, es hermoso, jamás vi una cosa tan hermosa en toda mi vida.

         Era una catarata cristalina, con aguas dulces y limpias.

- Podríamos quedarnos aquí- comentó mi amiga. 

- No- refuté.

- ¿Por qué?, aquí tenemos todo lo que necesitamos.

- No podemos dejar a los demás abandonados, seguramente hay más sobrevivientes.



viernes, 3 de agosto de 2012

Díalogo

Diálogo pasado para intercalar en un fragmento Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne

-¡Al fin!- exclamó Nemo con un tono de alegría
-Creo que ya ha cumplido con su propósito ¿no?- dijo Aronnax.
-Si, ya estoy satisfecho con mi hazaña.
-Bueno, en ese caso nosotros nos iremos a nuestros hogares.
-Es verdad, y además con este frío mi esposa lo primero que verá será un hombre enfermo- dijo Ned Land.
-¿Qué? Ustedes no se pueden ir- exclamó el capitán Nemo.
- Perdone capitán pero tenemos cosas pendientes en el continente- comentó Aronnax.
-Bahhh, está bien, pero tendrán que quedarse por lo menos dos meses más.